martes, 7 de mayo de 2013
...Hola, escuela nueva.
domingo, 19 de febrero de 2012
Cómodamente paralizado.
No me quiero estancar ahí.
domingo, 13 de diciembre de 2009
You wanna sleep with common people like me?
5 de diciembre de 2009.
Hoy desperté soñando que aún estaba junto a ti.
6 de diciembre de 2009.
- Entonces, si no es bonita, no tiene buen cuerpo, se comporta bastante ñoña y no tiene mucha gracia… ¿Por qué sigues con ella?
- Porque cada vez que llego a casa, sin importar cómo haya estado el día, o los golpes recibidos, ella me hace sentir como un rey.
Puedo costurar con ambas manos, pero, a pesar de que soy diestra, manejo mejor la aguja con la zurda, y nunca supe cómo hacer el famoso nudo al enredar el hilo con los dedos índice, pulgar y medio, supongo que algún día lo descubriré. O no.
Yo quiero que mi hijo/a nazca en los primeros días de junio. Por eso, si a principios de octubre del siguiente año no me ven mucho por la calle, es porque estoy haciendo los intentos de concebirlo.
Ayer por la noche vi la película El Gran Pez. Lloré un chingo cuando muere Edward, tal vez porque su muerte me recordó a mi abuelo. Él también murió rodeado de todos, todos estaban ahí…
Desde las 3 de la tarde se fue la luz. Eran las 8:30 y aún no regresaba; la oscuridad del cielo sin estrellas, nublado presagiando lluvia, era abrumadora. Me quedé en pie, en medio de la oscuridad…Y de pronto, volvió la electricidad. Yo ya estaba pensando seriamente en hacer una fogata cuando eso sucedió. En vez de eso, brinqué y grité que ya había luz, y me fui directito a prender la minilap. No cabe duda que los viejos hábitos no mueren.
(Nunca le digas a una maestra de preescolar que si llevan las materias de Recortes I, Plastilina y sus aplicaciones II, o Pegar Frijolitos I. Se va a emputar, mucho.)
7 de diciembre de 2009.
Un amigo me prestó su disco duro para copiar algunas películas. Muchas de ellas ni siquiera vi de qué trataban, sólo las copié a mi cajón multimedia para revisarlas mientras estuviera en el rancho. Hace un momento abrí una que decía “Nicole”, y tómala, es una porno. Me reí un montón con eso, y agradecí que no se me ocurriera reproducirla mientras estaba en clase con mis niños, pues precisamente hoy nos pusimos a escoger qué película veremos el día de la posada. Shame on me si eso llegaba a suceder, pero como no pasó, sé que hoy tendré entretenimiento nocturno, yeeeiii.
Gracias a que no hay agua en la llave, tuve que sacar agua del pozo. Es la primera vez que saco agua del pozo, sin ayuda de nadie. Cabe decir que me sentí toda una mujer independiente, capaz y decidida, y luego me sentí patética por no haber aprendido antes, si mi abuela y mi padre tenían pozo ambos en sus casas. De verdad que a veces me paso de citadina y anodina.
El pedo de no saber cocinar decentemente viene siempre a la hora de comer; los diálogos tipo: “pues yo hago la comida, ¿no? Y tú lavas los trastes.” “Eeerr…Ok” se vuelven tan frecuentes que ya hasta te da miedito el almuerzo porque sabes que utilizarán un chingo de sartenes, recipientes, tazas, vasos, cucharas, cuchillos, tenedores, palitas, que cuando vas al lavadero y ves la montañita que te espera, no puedes menos que decir: “VER-GA. ¿Por qué madres no estudié gastronomía?”
Tenemos dos perros que nos han adoptado (sí, ellos nos adoptaron a nosotras); son Puppy y Lassie. Los dos son perros grandes de edad, macho y hembra respectivamente. El Puppy nos cuida bastante; vigila los cuartos, y le ladra a todo aquel que ve desconocido. Yo de repente le doy de comer de lo que compro o de lo que dejo del mediodía, estoy pensando en traerle las carnazas y galletas para perro que mi perra de la ciudad, Asami, desprecia pues se siente humana. Estoy segura de que acá apreciarán mejor que ella esos detallitos.
8 de diciembre de 2009.
Soñé que Mr. No iba a estar de DJ en un concierto de esos de la rockolla Coca Cola o algo así, el 25 de este mes en algún lugar cerca de los Tuxtlas, en Veracruz. Son las 4 de la mañana, y pienso en que me encantaría conocerlo, en mi sueño me emocionaba mal pedo, ja.
Me avisó mi directora que mañana vendrán como 20 médicos a realizar una inspección o algo así en la comunidad. ¿No será que cayó un outbreak zombie allá afuera y se vienen a refugiar acá? Quién sabe, pero tengo la paranoia y el machete como compañeros ahora mismo.
Tras leer de nuevo la guía para la supervivencia zombie, he decidido que quiero un sable láser, mis poderes Jedi serán los que me salven en el zombie outbreak.
Siento que no soy parte de la manada aquí. Tal vez se deba a que no me he quedado los fines de semana; pero espero poder integrarme pronto…Creo.
9 de diciembre de 2009.
Cuando estoy en el cerro, me vuelvo un ser asexuado, no soy ni hombre ni mujer, sólo soy una persona. El video porno que encontré hace dos días me recordó que no es así, que soy clasificación A.D.I.D.A.S., y ahora no me puedo quitar de la cabeza – y otras partes – el hecho de que ya es necesario mojar.
Me muerooooo…
Ok, no me muero literal, pero sí metafóricamente. Es más, ya me maté.
Dormir a las 12 de la noche, para despertarte a las
De nuevo sentí que no soy parte del grupo. Puta, ni que me hubiera ido una eternidad. Me aguanto, por lo visto voy a estar por aquí un largo, largo tiempo, por lo que más vale llevar la fiesta en paz. Una de mis teorías por las cuales no simpatizan mucho conmigo, podría ser el hecho de que yo llegué por un cambio de adscripción por parte de un maestro que había pasado cuatro años en esta comunidad, bastante conocido… Y novio de una de las maestras que se quedaron aquí. Como quien dice, soy la intrusa, la que vino sin ser deseada. Ok, tal vez no, pero a veces así me siento, y no es nada agradable.
Hoy fuimos a casa de doña Mary; ésta tiene una pequeña tiendita de curiosidades, entre ellas, una plantilla para rascar y tal vez obtener un premio. Una de las maestras se ganó un revólver de juguete, y yo me gané un collar con aretes. Se lo intercambié por el juguete. Estuvo bien, ¿no?
10 de diciembre de 2009.
Hoy destrozaron mis planes para huir de la comunidad el día 16 (las clases terminan hasta el 21); la directora habló por teléfono con el supervisor, y éste le advirtió que si nos íbamos, a ella le descontaría los días que no estuviéramos, y que según va a hablar a la comunidad para asegurarse de que estemos ahí. Balde de agua helada, ya nos habíamos puesto de acuerdo con preescolar para finalizar el 16, e iniciar el éxodo el 17. Viene a ponerle el moño al pastel el hecho de que las escuelas federales sí clausuran el 16 las clases. Nosotros somos estatales. Que le den por el culo al estado, yo ya no quiero estar aquí.
Estuve platicando largo tiempo con uno de mis alumnos, Adán, que tiene 15 años y va en sexto grado. Ciertamente, el estar en este contexto tiene sus ventajas; no están todavía tan maleados como en la ciudad. Me gusta que me platique sus planes para el futuro, y conociendo a las personas de aquí, es casi seguro que sí se realizarán. Ojalá así sea.
Casi todos los varones de 20 años para arriba, se han ido a trabajar a Estados Unidos por lo menos una vez. Pasan de mojados, a veces los han regresado, pero siempre logran entrar. Yo quiero obtener mi visa para visitar a la familia que tengo allá, pero claro, tendrá que ser en un momento de mayor solvencia económica, pues ahora mismo soy más pobre que una moneda de 10 centavos.
Me he dedicado a endulzarle el oído a uno de los Pochos, miembro destacado de la comunidad, pues en una de esas, nos ofreció prestarnos su camioneta para ir a Suchilapan o Carranza, lugares cercanos a donde estamos nosotras. Tristemente, ninguna de las otras maestras sabe manejar estándar… Pero yo sí. Estos dos últimos días han sido de labor de convencimiento, y al parecer la próxima semana me dejará practicar a llevarla yo. Crucen los dedos por mí.
La minilap que me prestaron tiene fama de necesitar zapes para funcionar, sin embargo, no me ha dado un solo problema desde que llegué acá. Supongo que se ha de sentir intimidada en la ciudad con tanta máquina más competente que ella, y como acá no ay competencia, se ha de sentir la última Coca – Cola en el desierto. Le hace bien tener la autoestima alta.
Hoy es 13 de diciembre y mañana vuelvo a la comunidad. Wish me luck.
miércoles, 3 de junio de 2009
I stabbed a piece of ham 'cause I'm so fucking sexy.
Dicen mis alumnos que yo nunca me río. Que sólo sonrío, pero no es una sonrisa de gracia; es más bien burlona, torcida, cínica. No me había dado cuenta de este gesto, supongo que solito se fue desarrollando y ahora no es tan fácil desaparecerlo, incluso hace unos días que me reí un poco al platicar con una amiga de la prepa (que me encontré de pura casualidad en la misma escuela), levanté caras de incredulidad entre mi alumnado. Y bueno, qué le voy a hacer, no es que me provoquen mucha alegría algunas situaciones que vivo/observo en esta institución. Le voy a echar un poco la culpa a mi nostalgia por mi grupo de primer grado de la otra escuela, cómo me hacían reír esos chamacos. Y el personal docente, no mamar, éramos bien unidos, jalábamos para todos lados parejo y era muy raro que alguien se pusiera pendejo. Acá no es así; no hay compañerismo, se pelean a cada rato y se tiran caca mutuamente a espaldas de los otros.
¿Cómo sé esto? Bueno, supongo que porque soy "nueva" en la plantilla de personal, todos en cierta forma piensan que soy una persona a la que pueden ganar por medio del sabotaje de los demás, es decir: háblale mal de los otros para que se incline hacia mi bando. Está de más decir lo infantil que suena esto, pero es lo que tiende a suceder en todos los niveles, tanto laborales como estudiantiles...En cierta forma, cansa oír tantos chismes. Que si éste no se lleva con aquél porque el año pasado se pelearon por lo de la graduación y hasta los gritos llegaron, que si ella se ve toda guarrita y por eso no la incluímos en las fotos, que ese siempre se pone de exigente y es el que más debe de las cooperaciones de la escuela, que ese otro pendejito pendejito te pone buena cara y por detrás te tira la puñalada, y esa que crees que te está "guiando" en realidad maneja las cosas a su manera, y que a él lo contrataron nada más para poner en mala situación al encargado de esas tareas. Ash, ¿cómo quieren que ande alegre y risueña con mis animalitos del bosque cantando alrededor mío en un campo de amapolas y los tibios rayos del sol en mi cara? No mamen.
Claro que eso no quiere decir que yo sea una amargada, o al menos eso quiero creer. Como anécdota para relajar un poco la mala leche que estoy tirando ahorita, les diré que el lunes mis chamacos comenzaron a redactar un cuento, el cual revisé en borrador para corregir ortografía, gramática y posibles lagunas en la historia. He aquí algunos que me hicieron reír (y se lo dije a las niñas que lo escribieron, no lo hagan a la carrera porque luego les queda raro el relato):
---> La historia de una niña que quería ser doctora, pero como le daba horror la sangre, ya no quiso ser doctora, ahora era maestra, pero como le aburrieron los niños, se metió a psicóloga, pero se aburrió, y ya no fue nada y se volvió vagabunda y luego se encontró a una señora que la ayudó mucho y de ahí tuvo novio y se casó en el parque (changos).
---> La historia de Juan y su vida, el chico que no quería tener novia porque veía que su hermano gastaba mucho en la novia y él no quería ser así, pero conoce a una chava que le movió el tapete y gastaba mucho en ella y su mamá lo regañaba porque le quiso comprar una cosa de oro y la mamá le decía "debes todos los aparatos del negocio y no tienes para un chicle" pero ahí seguía el otro de aferrado hasta que de plano se escaparon y se casaron.
---> El perro que se quiso ir de vacaciones con sus amos y se perdió, y todo el rato va algo así como: se encontró a una tortuga que lo salvó de ahogarse y siguió en busca de sus amos, se encontró a unos lobos que querían atacarlo pero huyó y siguió en busca de sus amos, empezó a nevar y casi se congela pero siguió en busca de sus amos, se perdió en el bosque pero siguió en busca de sus amos...Y así.
---> El niño que quería jugar fútbol pero su mamá no lo dejaba y se encontró a un señor que a escondidas le enseñaba fútbol e iban ganando los torneos, y cuando fue la final su mamá se enteró y le armó un pancho por desobedecerla, a lo que el niño dijo "pues yo voy a jugar quieras o no", y se escapó de su casa y fue jugador profesional (no me suena muy alejado de la realidad).
---> Una niña me hizo un resumen del capítulo de Naruto en el que intentan quitarle unos cascabeles al sensei Kakashi, sólo que en vez de Naruto, era Nachito, Sakura era Samanta y Sasuke, Samuel. Súper original toda ella.
Ok, prometo reírme más (siempre y cuando sea con motivo, aclaro).
lunes, 11 de mayo de 2009
Respuesta un poco -muy- tardía para Roxxxana:
Ok, no es para tanto, ¿o sí?
lunes, 27 de abril de 2009
Lo bueno es que yo nunca dejo que me besen y/o abracen mis alumnos.
Hoy, mientras terminaba de dictarles un breve cuestionario de 20 preguntas a mis alumnos, vino un compañero profesor de la escuela donde trabajo actualmente a decirme: que nos habla la directora urgente. Como a una casi no le gusta salirse del salón, pues muy a mi pesar fui rápidamente; ahí estaban todos los demás maestros (si yo soy rápida, ellos son un flash), y nos dieron el notición: que no hay clases en todo el país por orden del Presidente, y que el Gobernador del estado ya dijo p'ss órale. Claro, primero nos la manejó como que mañana teníamos que ir si no decían nada en la radio, pero ahorita, ¿quién no sabe de eso? Al poco rato los chamacos ya sabían que no tendremos clases hasta el 6 de mayo, oséase que siempre sí nos tocó el puente que no nos iban a dar, pfff.
Esto, si bien para alumnos/padres de familia/profesores significa un respiro, también disfraza algo que, aunque no seamos paranoicos ni alarmistas, se mira muy grave; recuerdo cuando fue la epidemia de dengue en Veracruz, no hubo suspensión de clases ni alarmas de este tipo, acaso los avisos de las fumigaciones y cosas así, pero nunca, nunca retiraron a los alumnos de clases, y eso que sí estaba grave. Yo en lo personal, sí soy paranoica, así que el ver por la calle a un montón de personas con cubrebocas y geles desinfectantes me pone cardíaca, hoy en la tarde, en cuanto me confeccione un lindo cubrebocas de fieltro y foamy, me dirigiré a comprar mi dotación de desinfectantes y cubrebocas color azul hospital, no le daré la mano a nadie ni besito en la mejilla, me alejaré de los que estornudan como si de ánthrax se tratara...ok, no tanto así, pero creo que algunas precauciones sí habré de tomar. Mañana que no vamos a clases, iremos a desinfectar la casa por completo, ya saben, por aquello del "nunca se sabe". Por cierto, ya tenemos frigobar, por lo que nuestras probabilidades de supervivencia se han incrementado al 70%, muajajá.
Lo único que queda hacer por ahora es disfrutar...sí, disfrutar; no tiene caso amargarse la vida ni hipocondriacarse, si te da, pues...Aaaaammm...De la morgue no pasas, ¿no?
viernes, 3 de abril de 2009
Soy una desempleada no more.
Siempre lo he pensado: Tengo una suerte de perro, que ya quisieras tú.
De nuevo, sin quererlo y sin temerlo, me cayó chamba. Un interinato de 3 meses, por gravidez de una maestra (ni modos que de un maestro, daaah); como ya soy mujer responsable que tiene un hogar por mantener (pero nada más el hogar, que conste), primero me emputé (chingaaaaa ya no podré descansar), luego recapacité (hay que comprar refri, estufa, comida...), y al final dije, a huevo que acepto. Lo que le restó puntos es que me enteré por ahí que el grado sería sexto...Y no es que le saque, sino que me da hueva extrema toda la documentación, graduación, ceremonias y demás que requiere porque ya están peludos y se tienen que ir a la secundaria. Oh well.
Ayer haciendo de tripas corazón (o más bien, de insomnio, sueño), me dormí temprano para poder levantarme hoy, lo que derivó en que llegué bastante temprano a la escuela, más o menos a las 7:35 a.m. Busqué a la directora y me presenté con ella, y ella...se encargó de darme el batazo de que regresando de clases me toca el homenaje y la activación colectiva y búsquele una canción y póngale una coreografía porque eso le toca y si quiere venga en vacaciones para practicar. Y yo, ni madres. Huí de ella y me reuní con la maestra a la que sustituiré, la cual me adelantó algo que me esperaba: que mis alumnos son FLOJOS, así con mayúsculas, son TrAvIeSoS (así, con altibajos), que son Pésimos Estudiantes (como título), y que tengo que ser dura dura con ellos porque son como los animalitos que nada más así entienden. En menos de 10 minutos supe cómo era el grupo: platican, se empujan, se tiran de ligazos, se madrean, se insultan. Un comportamiento típico de esa edad, como se habrán imaginado. Lo único que hice por hoy, fue organizar el homenaje y conocerlos, porque estaba conmigo la titular y ella les puso tarea, la cual se tardaron un chingo en realizar (eso ya me dio ideas), y como la salida era a las 11...pues no hubo mucho por ver. Lo más cómodo es que como queda dentro de mi ciudad, puedo llegar en auto, wiiii; pero es mejor que use el camión, buuuh. Por lo pronto, hoy comienzan las vacaciones y con ello la hueva generalizada, aunque tendré que hacer planeaciones porque la neta ya descubrí la importancia de éstas y como es sexto grado hay que estar preparada para todo, sería terrible que me agarraran de bajada y se me saliera alguna babosada de las que a veces suelo decir.
miércoles, 4 de febrero de 2009
Bienvenida a la realidad, baby.
tomé para recordarlo. Entre todos estos traqueteos de la realidad, hubo uno que casi logra darme en la madre por completo: que tus papás digan, ya estás cobrando, hay que independizarse, adminístrate, paga tus pasajes, tus copias, tus materiales, tu ropa. En la torre. Me sentí abandonada, desterrada, lanzada de mi reino al exilio. Es lo malo de haber dependido siempre de los padres y ser tratada como la reina de la casa, pues en cuanto llega la vida a tocar la puerta y llevarte con ella, resientes muchas situaciones que antes ni contemplabas, cuidas más el dinero, ya no gastas en tantas banalidades y poco a poco, o a la fuerza, maduras aunque te tengan que envolver en periódico para lograrlo.jueves, 29 de enero de 2009
Es este tipo de detalles que me devuelven la fe en la humanidad.
Otra niña, en vez de escribir "señas" durante el dictado, puso mi nombre:
Y siempre incluyen mi nombre en sus trabajos sin que yo se los diga:
miércoles, 7 de enero de 2009
Saberse todas las canciones de moda puede ser nocivo para su salud.
Nunca fui de las que se supieran las canciones de moda. Recuerdo que en secundaria todo el mundo se sabía una pequeña y culera canción -muy escuchada en esos tiempos- que creo era de Shakira...ah sí, la de "Tú". Así de que una tipa la comenzaba a cantar, otra tipa se le unía, luego otra y otra y otra más (como en la feria) hasta formar un pequeño coro de berridos que pretendía ser agradable. Esto sucedìa también con las canciones de Hombres G y la Onda Vaselina, llamada después OV7, de la cual su hit fue la que lloraba "te quiero taaanto, taaaanto, taaaanto, taaaanto, taaaantooooo" , hasta la náusea, era la más dedicada, la más pedida, la más destrozada. Uno como buen pubertito pendejón, se aguantaba esas demostraciones de desfachatez y como que medio te querías unir al rebaño: hay que admitirlo, todos, pero todos todos, en algún momento, por ínfimo que sea, hemos sentido ganas de pertenecer a las masas. Estas necesidades se aplacaban sólo con saberse el estribillo, no hacía falta nada más, y te ganabas la superficial benevolencia de los chavitos cool y las chavas fresitas que se sentían modelos de pasarela sólo porque traían zapatos flexi y hush puppies, adornados con una teta chamarra levis. No mamen.
En preparatoria nunca me supe la rola de Bon Jovi esa de como yo nadie te ha amado, por la simple y sencilla razón de que saberte la canción completa era casi casi un pase directo al cielo de los del club de música, y cuando eres un adolescente con las hormonas desbordándose por cada poro de tu cuerpo, pero feo como la chingada, sólo tienes un posible escape: el club de música. Porque, osea, tocar la guitarra y saberte chingo de canciones para enamorar a las nenas era LA ONDA y no podía existir nada más extásico que estar rodeado por 20 morras gritando "lloré, y lloré y juré que no iba a perderteeeeeeeeee". Es en este mismo espacio - tiempo cuando entran dos complementos importantísimos para todo aquel que quiere ligar mediante la música aplacadora: la trova y la rondalla. Vamos, ¿quién no ha oído uno de esos poemillas llegadores que se soltaban antes de empezar la mera cantada? "Sería bueno convencerte de las ventajas de tenerme, presentarme un día a tu puerta y con un catálogo a color venderte la idea de un amor compartido o semanas para dos, en un lugar paradisíaco como puede ser mi habitación" (inserte aquí un guiño coquetón de parte del que declama). Y aquí viene la otra gran canción que traumó mi existencia de quinceañera aislada del mundo: la rola de no soy el aire, tú seguirás viviendo aunque me marche, ay no no no, se me tuercen las tripitas nada más de recordarla. Porque esa era LA rola, y si no te la sabías, pues de qué piedra saliste, pinche ignorante. No entiendo aún el por qué de esto, pero recuerdo que cuando se congregaban, yo nada más la medio tarareaba para no verme fuera de lugar, y cuando querían que hiciera un solo alguien de nosotros, hacía mutis ipso facto. Aquí viene la pregunta del millón: ¿qué chingados hacía yo entre ellos? Fácil: yo era del club de música, pues me encanta el desmadre de este tipo, lo que me orilló a relacionarme con tales especies sociales. Si bien nunca de los nuncas salió el club en una presentación o algo así, me divertí haciendo como que cantaba completo el repertorio y saliéndonos de clases nada más a ponernos a cantar en las escaleras por nuestros purísimos y santísimos huevos.
Hoy que iba en el camión de regreso a casa, en una de sus paradas distinguí dos personas que se me hicieron conocidas; llevaban guitarras y se vestían de forma similar. Tras unos segundos los reconocí, eran dos de los tipos otrora más populares de la prepa, los que se las sabían de todas todas, aquellos que eran el centro de todas las interpretaciones, a los que todas las chavas se les resbalaban, los que parecían tener al mundo a sus pies. Se subieron al camión, se acomodaron en el pasillo...y comenzaron a cantar una de Reik. Changos, de la impresión ni propina les di, mejor me hice la dormida.
miércoles, 10 de diciembre de 2008
Jell-O.
Cuando estaba en la universidad, muchas historias de calenturas y desmadres se cocían todos los días, atañémoslo al exceso de hormonas de vatitos chaqueta feroz y chavitas pruebita de amor; había en especial una chava a la que le decían la gelatina, porque estaba rica pero bien aguada del cuerpo. Ella fue protagonista de muchos de estos relatos, ya fuera contados por terceras personas o por ella misma -promiscuidad era su segundo nombre-, según para "instruirnos" a nosotras, pobres almas en desgracia que sólo habíamos visto pingas ilustradas.
En una de esas, comenzó a salir con un güey nada mal parecido, así simpaticón y con ba$$tante$$ posibilidades; como era buen partido, se quiso apretar y no se lo cogió a la primera -como solía hacer-, sino que se lo fue trabajando hasta que el pobre tipo andaba nada más como perrito faldero tras ella, esperando el momento en el que le diera para sus tunas. La gelatina dictaminó: este fin de semana me lo cojo, prometiéndonos a nosotras, sus fieles discípulas (las chismosas, pues), contarnos toda la odisea con lujo de detalles.
El lunes, día esperado para saber el resto de la historia, nos congregamos a esperar a la gelatina en el patio, pues no habían coincidido los horarios y no la habíamos visto por la escuela. Finalmente apareció, pero con una jeta que ya quisiera un agente de tránsito para amedrentar pendejos:
- ¡Son mamadas wey, son mamadas! - llegó gritando de una forma que todos los que estaban a 10 metros voltearon a vernos. Le pedimos muy amablemente que se calmara a la verga, que está bien que somos morbosas pero no era para que nos exhibiera de ese modo. Después de que se calmó, comenzó a reírse nerviosamente, por lo que pensé en dos opciones: o la cogida había estado tan grandiosa que la había dejado toda estúpida, o simplemente no había habido cogida.
Pero sí, sí tenía qué contarnos. Resulta que el sábado salieron, todo normal, todo relax a comer, hasta el momento en que se fueron directito al motel después de que ella le diera el "sí te doy" con tremenda fajada en el baño del restaurante. Ya en la cama, ella se dispuso a recibirlo abriendo las piernotas para que aquél hiciera de las suyas; cerró los ojos, se relajó...y es aquí donde la cito textualmente (aún resuenan sus palabras en mis oídos):
"Pues que siento que me mete algo pero no era su pene...y dije, bueno me quiere dedear antes no hay pedo, pero como que ya se tardaba en meterla, así que abrí los ojos...y no mames, yo veía que se zangoloteaba así bien perdido con los ojitos en blanco...y NO MAMES...lo que me había metido era la pinche reata!!!! ¡Wey, la tenía CHIQUITITAAAA! Y grité ¡noooooooooooooo...!"
No me oriné de risa porque mis músculos pubococígenos son bien chingones, pero la expresión de su cara al gritar "¡nooooooooooooooo...!" fue priceless, algo así como el grito de Edvard Munch pero en versión "¡me cogí a un pito chico!" Claro, todas la compadecimos, eso de "el tamaño no importa" es un consuelo a medias para los que sufren en silencio.
Desde entonces, al chavo se le conoció en el bajo mundo como "el rinconero", saque usted sus conclusiones del por qué.
viernes, 14 de noviembre de 2008
Aquí iba un título relacionado con camiones pero no se me ocurre nada y tengo hueva (para variar).
Hoy que iba de regreso a casa, me tocó ver, casi al final de mi ruta, que se subía al bus el mismo cobrador guapillo ahora en calidad de pasajero; y ahora sí, el olor de orines era un poco más soportable (se sentó a mi lado), pero aún así, todavía existía un leve tufo. ¿O sería mi imaginación? Ay, ay, el prejuicio.
Hasta hace tres días pagaba medio en el camión argumentando mi juventud y condición de estudiante, pero como cada vez se me ponen más rejegos los cobradores con sus murmullos de "son 5 pesos" (yo les daba los 4 pesos exactitos), "esa es escuela particular" (hey, ser de particular no quita que sea pobre), "ya no es de este ciclo escolar tu credencial" (¿ah sí?, ¿tú me vas a pagar los 60 pesos que cobran por renovarla?), etc., etc., decidí empezar a pagar el pasaje completo para evitarme problemas y poderles tirar en la cara los 7 pesos sin remordimiento alguno, aunque ya estoy considerando seriamente meterme al CECATI o una de esas instituciones oficiales de educación para dones, con tal de tener descuentos en viáticos y poder decir aún: soy estudihambre, no se ensañen conmigo por favor. Como dice mi novio, hay que aprovechar nuestra juventud mientras podamos, pues cuando nos vean ya viejones, ni las credenciales de la UV o Tecnológicos nos salvarán de pagar completo. Ni pex.
martes, 28 de octubre de 2008
Queridos (?) padres de familia...
Lo que sí me da cosa es que se apegan demasiado a sus hijos, al punto de que todos los días me preguntan que cómo se portó, qué hizo en el recreo, de qué color orinó; y yo como buena persona que soy, las mando al chile elegantemente dándoles explicaciones genéricas cuya traducción universal es: soy maestra, no niñera. Entre todos los maestros acordamos vigilar la puerta principal a la hora de la entrada para que sólo los niños ingresaran por ésta, mientras los padres quedaban afuera, esto lo hicimos por dos razones: a) salvaguardar la seguridad de los niños al evitar el ingreso de personas ajenas a la institución, y b) quitarnos de encima padres chismosos que nos vienen a retrasar las clases haciéndonos mil y un preguntas del tipo ya descritas arriba. Sé que si en algún momento llego a meter la pata -o algo más- y tengo un engendro, yo también estaría sumamente interesada en saber si fue al baño o no en la escuela, pero hay que comprender que el profesor a cargo NO puede ver en todo momento a un niño en particular, los grupos son numerosos y es un triunfo sacar adelante a uno compuesto por 30 elementos o más...y cómo no mencionar a las mamás que siempre quieren que el chamaco se siente enfrente, cómo noooooo...he perdido la cuenta de las veces que me han pedido mover a alguien al frente, y la respuesta es la misma: no puedo ponerlos a todos así. Imagínense que así fuera, tendría una muralla de escuincles que al final ni sabrían que onda porque entre ellos mismos se aplastan. Digo, la inteligencia no depende del lugar donde te sientes, sino el empeño y esfuerzo que le pones, y sobre todo poner atención cuando digo las instrucciones porque me caga tener que explicar tres veces algo tan simple como encontrar todos los círculos y colorearlos de rojo (pregunta de examen de primer año). A propósito de eso, la semana pasada apliqué examen de evaluación del bimestre y salieron bastante bien, puse una materia por día para que no lo sintieran pesado; pero no faltaron las madres de familia que terminando el examen ya me preguntaban cómo habían salido. Changos, cómo quiere que sepa si ni he calificado. Iba a convocar a junta este viernes para ya quitarles la calentura de saber, pero el director dijo que nel vato, que se esperen hasta la siguiente semana, jaja. Así que la junta se reemplazó por convivio de día de muertos, donde espero recibir tamales y chocolate caliente, ¡yei! Obvio que yo no pondré un peso, es la ventaja de ser quien se encarga de educar a sus hijos...




