He estado dando vueltas y más vueltas en los últimos días, pareciera que he perdido mi tiempo libre, para dar paso al síndrome del work-a-holic, cosa que no es muy de mi agrado, pero qué se le va a hacer, si sufres de un sentido de responsabilidad constante y leal: cuidado. Las pasadas dos semanas estuve llegando a la escuela a las 7 a.m., en dos ocasiones a las 6 a.m. para poder sacar del dichoso sistema SINCE (ni intenten entrar, o buscarlo, se cae por épocas enteras), las boletas correspondientes al grado del que estoy a cargo. Ni hablar de la graduación de los chamacos; estoy totalmente agradecida de que por fin haya terminado, entre ensayos - cobranzas - pagos - serigrafía - adornos - salón de eventos - firma de papeles - fotografías se me fue un montón de tiempo que en momentos más felices me hubiese servido para rascarme la panza.
Cabe decir que vivo cansada, mis ojeras han vuelto más profundas que nunca, ya no salgo a pasiiiiiaaar (jajaja) y los fines de semana se han vuelto un santuario intangible que no permito al que nadie acceda sin una buena razón para que no lo asesine. Mis manías también se han amplificado sensiblemente por la ansiedad: compré dos pack de accesorios de los Sims 2, y me regalaron y/o vendieron Polly Pockets, adquirí una serie de muñecos del Mago de Oz y me apunté en varias subastas. Estoy fuera de control, necesito desahogarme con algo que ya no sea dinerooossss...Pero últimamente todo parece tratarse sobre él. Estoy leyendo los cuentos de Hoffmann para distraerme, y quiero hacerme a la idea de que pronto tendré vacaciones, porque sépase que aún no me liberan de la primaria, y me urge, de veras, me urge descansar. Descansar de mí, descansar de todos: olvidarme un rato de que existo en el universo laboral y comercial. Quiero encerrarme en mi cuarto y ver series, estoy a punto de ver la segunda temporada de Supernatural, porque yo no soy una niña normal y no lo vi en la tele; Ugly Betty también la estoy descargando, me gustaron los primeros capítulos. Veré películas y tomaré te helado hasta hartarme. Tal vez hasta duerma días enteros. Todo lo que no implique trabajo y docencia será bien acogido en mis brazos, la hueva y los placeres mundanos serán mis invitados de honor...
Foto de mí para que me recuerden joven y bella.(Ignoren por favor el destello de pubertad que me salió por la nariz.)
Ah sí, también acepto a todo aquel que me lleve una botella de vodka...¡Salud!






